Algo que he enseñado, y repetido en numerosas ocasiones, es que la mente es el campo principal de batalla, de la guerra espiritual en la que nos encontramos. La razón por la que he enseñado este principio, es porque controlar nuestros pensamientos y emociones es algo casi imposible. Y debido a lo difícil que esto puede ser, en muchas ocasiones nuestros pensamientos, memorias, y emociones dictan de la manera que actuamos, sentimos, y reaccionamos a las cosas.

El peligro de todo esto es que en muchas ocasiones esas reacciones, emociones, y comportamiento tienden ser cosas que desagradan a Dios; en otras palabras, ignoramos o completamente desobedecemos la palabra de Dios y caemos enredados en la trampa del pecado.

Ahora permítanme hacerles una pregunta; ¿qué opinan ustedes es la mayor razón por la que tantos cristianos caen enredados en la trampa del pecado? Esto es una pregunta que nos hace pensar y reflexionar, ¿no es así? Y estoy seguro que todos aquí tienen más de una respuesta, y que ninguna es incorrecta, ya que la trampa del pecado es diseñada a medida. ¿Qué les quiero decir con esto?

Lo que les estoy diciendo es que lo que me puede servir de tentación a mí, no necesariamente les servirá de tentación a ustedes. El diablo diseña sus trampas de acuerdo a la persona; sin embargo, existe una trampa universal en la que muchos caen, y por ende terminan cediendo al pecado. ¿Qué trampa es esta?

Anuncios

Para contestar esta pregunta hoy estaremos examinando un acontecimiento histórico; hoy vamos a examinar un evento que estoy seguro que todos aquí conocen. Hoy vamos a examinar lo que aconteció en Sodoma y Gomorra. ¿Por qué escogí Sodoma y Gomorra para la predicación de hoy?

Existen dos razones; la primera razón es porque Sodoma y Gomorra son un reflejo del mundo actual. Nuestra sociedad rechaza completamente cualquier cosa que tenga que ver con Dios, y abraza la depravación, perversión, e inmoralidad. La segunda razón es porque estos acontecimientos nos revelan la razón por la que tantos cristianos caen enredados en la trampa universal del demonio, en vez de avanzar hacia las bendiciones que Dios. Así que pasemos ahora a la palabra de Dios para iniciar con nuestra lectura.

Génesis 19:15–26Y al rayar el alba, los ángeles daban prisa a Lot, diciendo: Levántate, toma tu mujer, y tus dos hijas que se hallan aquí, para que no perezcas en el castigo de la ciudad. 16 Y deteniéndose él, los varones asieron de su mano, y de la mano de su mujer y de las manos de sus dos hijas, según la misericordia de Jehová para con él; y lo sacaron y lo pusieron fuera de la ciudad. 17 Y cuando los hubieron llevado fuera, dijeron: Escapa por tu vida; no mires tras ti, ni pares en toda esta llanura; escapa al monte, no sea que perezcas. 18 Pero Lot les dijo: No, yo os ruego, señores míos. 19 He aquí ahora ha hallado vuestro siervo gracia en vuestros ojos, y habéis engrandecido vuestra misericordia que habéis hecho conmigo dándome la vida; mas yo no podré escapar al monte, no sea que me alcance el mal, y muera. 20 He aquí ahora esta ciudad está cerca para huir allá, la cual es pequeña; dejadme escapar ahora allá (¿no es ella pequeña?), y salvaré mi vida. 21 Y le respondió: He aquí he recibido también tu súplica sobre esto, y no destruiré la ciudad de que has hablado. 22 Date prisa, escápate allá; porque nada podré hacer hasta que hayas llegado allí. Por eso fue llamado el nombre de la ciudad, Zoar. 23 El sol salía sobre la tierra, cuando Lot llegó a Zoar. 24 Entonces Jehová hizo llover sobre Sodoma y sobre Gomorra azufre y fuego de parte de Jehová desde los cielos; 25 y destruyó las ciudades, y toda aquella llanura, con todos los moradores de aquellas ciudades, y el fruto de la tierra. 26 Entonces la mujer de Lot miró atrás, a espaldas de él, y se volvió estatua de sal.

Como les dije al inicio, estoy completamente seguro que todos aquí conocen muy bien esta porción de la historia bíblica; todos estamos muy familiarizados con lo que sucedió en estas dos ciudades. Pero, ¿cuántos han tomado el tiempo de reflexionar y meditar en lo que sucedió? ¿Cuántos han tomado el tiempo para hacer un contraste entre la condición espiritual de las personas en ese entonces, y la condición espiritual en la que se encuentra el mundo de hoy, y desdichadamente, un buen número de cristianos?

Lo más notorio acerca de Sodoma y Gomorra es que eran dos ciudades donde abundaba el pecado, la perversidad, inmoralidad, y corrupción [1]. Pero esto es solo lo más notorio, es decir, lo que muchos relacionan con lo que sucedió, y por qué sucedió, la destrucción de Sodoma y Gomorra.

Anuncios

Pero cuando tomamos el tiempo de meditar un poco en el asunto, no nos será difícil discernir que este acontecimiento histórico, es una buena reflexión de lo que sucedió en nuestra vida cuando aceptamos a Jesucristo como nuestro Rey y Salvador. ¿Cómo es eso pastor? Examinemos con detalle lo que sucedió en ese entonces, para determinar si lo que les acabo de decir tiene sentido

Lo primero que vemos en los versículos que estamos explorando hoy, es que el Señor envió dos ángeles a Sodoma con el propósito de salvar a Lot y su familia. La palabra nos dice: “…Y al rayar el alba, los ángeles daban prisa a Lot, diciendo: Levántate, toma tu mujer, y tus dos hijas que se hallan aquí, para que no perezcas en el castigo de la ciudad…”

Ahora bien, para que entiendan bien el punto que deseo hacerles, detengámonos aquí por un breve momento para examinar la palabra clave de este versículo. La palabra clave es: “ángeles”. Cuando nos referimos a los ángeles, lo primero que llega a la mente de las personas son los seres celestiales (Serafines, Querubines, Arcángeles, etc.)

Pero la realidad de todo es que a pesar de que la palabra ángeles puede ser, y es usada para describir a los seres celestiales que sirven a Dios, la palabra ángeles en este versículo es el plural de la palabra ángel, la cual origina de la palabra hebrea “מַלְאָךְ” (pronunciada: meel-as), que significa “mensajero, representante” [2]. ¿Qué significado tiene esto para nosotros?

Lo que esto significa, y nos deja saber, es que cuando usamos la traducción literal de esta palabra, un ángel representa más que un ser celestial; un ángel es un mensajero o representante de Dios. Hermano, esta palabra clave nos da una nueva revelación o interpretación de lo que estamos analizando. Esta palabra clave nos da a entender que cuando tomamos el tiempo de evangelizar, es decir, hablarles a las personas del reino de Dios, y del mensaje de salvación, en esencia estamos desempeñando el papel de un ángel del Señor. Vírate hacia la persona que tienes a tu lado y dile: estoy viendo un ángel.

Anuncios

¿No me pueden creer que están viendo ángeles? Permítanme probarles que si lo están. Cuando tomamos el tiempo de estudiar las siete cartas que el Señor le escribió a las iglesias en el libro de Apocalipsis [3], encontramos que el Señor las inicio todas diciendo: “…Escribe al ángel de la iglesia…” Ahora vamos a detenernos aquí por un breve momento y preguntarnos, ¿en qué sección de la biblia encontramos que el Señor designó seres celestiales, que estuvieran a cargo de las iglesias? La respuesta es simple, en ningún lugar en la biblia encontramos eso.

Estas cartas no estaban, ni están, dirigidas a seres celestiales, ya que ellos no tienen necesidad de ellas. Estas cartas están dirigidas a los mensajeros y representantes de Dios, en otras palabras, están dirigidas a los pastores, diáconos, ministros, y a todo cristiano que ha asumido la responsabilidad que Jesucristo nos ha entregado.

Estas cartas de advertencias están dirigidas a toda persona dispuesta a proclamar la verdad de Dios; los mensajeros y representantes de Dios aquí en la tierra. ¿Cuántos representantes de Dios hay en este lugar? Ahora vírate hacia la persona que tienes a tu lado y dile: estoy viendo un ángel.

¿Por qué he examinado esto tan detalladamente? La razón es simple; deseo que todos aquí nos demos cuenta que la única razón por la que huimos de nuestro Sodoma y Gomorra, es decir, la vida que antes conducíamos entregada al pecado, fue porque al igual que Lot y su familia, el Señor envió un ángel que nos predico Su palabra.

El Señor envió a un representante quien nos habló del amor, gracia, y misericordia de Dios. Un representante que nos trajo el mensaje de salvación. Dios nos envió un mensajero que nos urgió a abandonar la vida de pecado, y nos guió al camino cierto y seguro [4], para evitar la destrucción segura que le espera a todos aquellos que aborrecen a Dios, y continúan en una vida de pecado [5], tal como se encontraban Sodoma y Gomorra.

Habiendo examinado estos breves detalles, continuemos ahora con nuestro estudio para examinar lo que los ángeles le dijeron a Lot. Deseo que prestemos atención a lo que ellos le dijeron, porque los ángeles no solo les apuraron a que abandonaran la ciudad, ellos les dieron instrucciones muy específicas. Ellos le dijeron a Lot: “…Escapa por tu vida; no mires tras ti, ni pares en toda esta llanura…” Es exactamente en esta instrucción donde encontramos la repuesta a nuestra pregunta inicial, ¿qué es la mayor razón por la que tantos cristianos caen enredados en la trampa del pecado?

La razón por la que tantos cristianos caen enredados en la trampa del pecado es porque no fijan su vista en lo que esta por venir, sino que se ponen a mirar hacia atrás. Es decir, no se mueven hacia el futuro que Dios le ofrece, sino que detienen su caminar y se la pasan siempre mirando hacia atrás. Dile a la persona que tienes a tu lado: “…no mires tras ti…” ¿Qué les estoy diciendo con todo esto?

Páginas: 1 2