Aunque la higuera no florezca

¿Por qué construyó Noé el arca? La respuesta a esta pregunta es encontrada en Génesis 6:13-14 cuando leemos: “…Dijo, pues, Dios a Noé: He decidido el fin de todo ser, porque la tierra está llena de violencia a causa de ellos; y he aquí que yo los destruiré con la tierra. 14 Hazte un arca de madera de gofer; harás aposentos en el arca, y la calafatearás con brea por dentro y por fuera…”

¿Por qué estuvo Abraham dispuesto a sacrificar a su hijo Isaac? La respuesta a esta pregunta es encontrada en Génesis 22:2 cuando leemos: “…Y dijo: Toma ahora tu hijo, tu único, Isaac, a quien amas, y vete a tierra de Moriah, y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré…”

¿Por qué regreso Moisés a Egipto para liberar al pueblo de la esclavitud? La respuesta a esta pregunta es encontrada en Éxodo 3:10 cuando leemos: “…Ven, por tanto, ahora, y te enviaré a Faraón, para que saques de Egipto a mi pueblo, los hijos de Israel…”

Estas tres respuestas tienen un denominador en común; ¿qué tienen en común? Lo que tienen en común es que estos tres hombres obedecieron lo que Dios les había dicho. Tan simple como eso; Dios se los había dicho y ellos escogieron confiar en Dios y Su Palabra, y NO en lo que el mundo pudiera opinar de ellos. Así que vivir por fe es, vivir conforme a lo que la Palabra de Dios nos llama a hacer.

Ahora bien, sé que seguramente algunos de ustedes deben estar pensando que todo esto es muy bonito, pero la pregunta aun permanece. La pregunta es: “¿cómo puede un creyente permanecer fuerte en momentos inciertos como en los que estamos viendo desarrollarse en el mundo de hoy?

La respuesta a nuestra pregunta la encontramos aquí cuando leemos: “…Con todo, yo me alegraré en Jehová, Y me gozaré en el Dios de mi salvación…” Ahora bien, sé que algunos pueden estar pensando que es imposible estar alegres y gozosos porque han perdido su empleo o forma de sustento; claro está en que nadie va a hacer una fiesta o tener una gran cena para celebrar que fue despedido, o que el lugar donde trabajaba cerro.

Nadie va a tener una gran fiesta para celebrar que el banco está a punto de desalojarle de su casa, o tomar posesión su automóvil, o cualquier otra cosa que ha financiado, y que ahora no puede pagar. Pero la realidad es que aquí Habacuc no estaba diciendo que él tendría una fiesta o banquete para celebrar las inminentes situaciones terribles que ellos tendrían que sufrir. ¿Qué es entonces lo que nos dice el profeta con esto?

Lo que el profeta Habacuc nos está diciendo aquí es que a pesar de todo lo circunstancial que pueda suceder a nuestro alrededor, o en nuestra vida, lo importante es mantener nuestra mirada fija en Dios.

Digo esto porque con esto aquí, lo que el profeta esta declarando en esencia, es que él no permitiría que nada de lo que le pudiera suceder interrumpiría o destruiría su fe y esperanza en Dios. En otras palabras Habacuc no estaba mirando hacia el futuro con temores pesimistas, sino con fe y optimismo de que Dios estaría en control de todo lo que sucediese.

¿Cómo es que Habacuc podía mirar hacia el futuro de esta forma, y como podemos mirar nosotros hacia el futuro de igual manera? La respuesta la encontramos aquí cuando leemos: “…Jehová el Señor es mi fortaleza, El cual hace mis pies como de ciervas, Y en mis alturas me hace andar… ” Dile a la persona que tienes a tu lado: Jehová es mi fortaleza. Ahora, antes de continuar deseo detenerme aquí por un breve momento para clarificar algo que quizás algunos no entiendan.

Aquí vemos que el profeta dice: “…El cual hace mis pies como de ciervas…” Claro está en que esto no es algo para ser tomado literalmente; después de todo, Dios nunca remplazaría nuestros pies por patas de animales. Así que para obtener una clarificación de lo que encontramos aquí, consultemos ahora la traducción de la Nueva Versión Internacional de la Biblia donde encontramos que estas palabras son traducidas de la siguiente forma: “…da a mis pies la ligereza de una gacela…”

Pero, ¿qué quiere decir esto? Para tener un mejor entendimiento de lo que el profeta está diciendo debemos familiarizarnos con lo que es la gacela. La gacela es un animal de tamaño medio, ágil y de patas largas. Puede alcanzar velocidades de 62 millas por hora (100 km/h), y mantener una velocidad de 31 millas por hora (50 km/h), por un periodo prolongado.

Para sobrevivir en los campos abiertos deben estar atentos todo el tiempo, ya que su única defensa es huir de los animales predadores. Además de esto, las patas de la gacela están diseñadas para que puedan subir y mantener pasos firmes aun en las áreas montañosas.

Hermanos, Dios quiere equiparnos a nosotros de la misma forma. Dios quiere equiparnos y nos equipa a través de Su palabra para que podamos siempre dar pasos firmes, y subir por encima de toda situación o dificultad. La clave de todo esto lo encontramos aquí cuando leemos: “…Y en mis alturas me hace andar…” Pero nosotros somos los que tenemos que escoger.

Nosotros somos los que escogemos entre permanecer en las llanuras siempre huyendo, o subir y permanecer en las alturas ante la presencia de nuestro Dios, donde siempre encontraremos Su misericordia, amor, comprensión, y fortaleza. Digo que nosotros somos los que escogemos porque Dios siempre fortalece y cuida del creyente fiel. Esto es algo que queda bien reflejado en 2 Samuel 22:33 cuando leemos: “…Dios es el que me ciñe de fuerza, Y quien despeja mi camino…” Dile a la persona que tienes a tu lado: Dios despeja nuestro camino.

Pero ahora la pregunta que debemos hacernos es: ¿podemos nosotros confiar en Dios de esta manera? ¿Podemos nosotros decir como encontramos en 2 Samuel 22:3 al leer: “…Dios mío, fortaleza mía, en él confiaré; Mi escudo, y el fuerte de mi salvación, mi alto refugio; Salvador mío; de violencia me libraste…”

Estas son palabras que solo podemos decir cuando escogemos confiar en Dios en todo momento. Estas son palabras que podemos decir, solo cuando estamos completamente convencidos de que el Señor es nuestra fortaleza; es decir, estamos dispuestos a no permitir que nada interrumpa nuestra relación con Dios. Estas son palabras que podemos decir, solo cuando estamos dispuestos a subir más alto de las circunstancias y alcanzar la presencia de Dios.

Para concluir. En la profecía de Habacuc para el pueblo de Judá hemos encontrado como él estaba completamente dispuesto a confiar en Dios, a pesar de que las situaciones o circunstancias que estaban por venir, serian las peores situaciones que ellos podían atravesar. Ahora debes preguntarte: ¿cuál es la peor situación por la que has de atravesar, o por la que estas atravesando? Te digo que no obstante la situación, tu puedes elegir.

Tú puedes escoger entre permanecer en un estado de depresión, desolación y tristeza, a permanecer en un lugar de gozo ante la presencia de Dios. Tú puedes escoger entre confiar en tu fuerza, o en el poder de Dios.

¿Cómo puede un creyente permanecer fuerte en momentos tan inciertos? Un creyente puede permanecer fuerte en momentos tan inciertos solamente cuando aprende a confiar y a completamente depender de la presencia de Dios en su vida. Habacuc dijo que a pesar de todo las situaciones tan difíciles que vendría sobre el pueblo, él continuaría alegrándose y gozándose en la presencia de Dios.

Ahora la pregunta que queda es: ¿lo podrás hacer tú?

[1] Habacuc 1:1-4
[2] Habacuc 1:5-11
[3] Habacuc 1:12-17
[4] Habacuc 2
[5] Wilkinson & Boa Bible Handbook

© 2016, José R. Hernández. Todos los derechos reservados.

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