Un pacto con Dios

Un pacto con Dios

Predicas Cristianas

Prédica de Hoy: Un pacto con Dios

© José R. Hernández, Pastor
El Nuevo Pacto, Hialeah, FL. (1999-2019)

Temas para Predicar Texto Bíblico:A causa, pues, de todo esto, nosotros hacemos fiel promesa, y la escribimos, firmada por nuestros príncipes, por nuestros levitas y por nuestros sacerdotes.” (Nehemías 9:38)

Introducción

Un pacto es un compromiso formal que dos personas o más realizan. Generalmente está compuesto por dos partes que se comprometen a realizar, donar o permitir determinado asunto.

Es común en el mundo de los negocios la realización de contratos donde se acuerdan asuntos para el bien de las partes involucradas, una compra, distribución de productos, etc.

Cada vez se usan menos los pactos verbales. En la antigüedad predominaban pues la palabra de las personas tenía un significado mayor. Cuando alguien se comprometía a realizar determinada acción, este lo hacía por haber dado su palabra que lo haría.

En nuestros días es necesario firmar un contrato físico para que lo acordado tenga validez. Aunque el contrato de palabra continúa teniendo validez, cada vez menos se confía en las personas. 

Pero hay un pacto que es superior a cualquiera que se pueda hacer en la tierra. Es un pacto entre Dios y los hombres. El Señor es soberano y nos ha hecho una propuesta que no podemos rechazar, una oportunidad para obtener la eternidad.

1) El pacto de Dios (Hebreos 9:13-15)

Este pacto ha sido elaborado por Dios. Él es el dueño de todas las cosas, soberano sobre todo el universo. No hay nadie sobre el Señor y Él está sobre todo. Estando en esta posición tuvo misericordia de la raza humana. Los seres humanos hemos pecado, hemos rechazado a Dios y estamos condenados [1]. Pero por esa misericordia eterna es que tenemos una oportunidad de vida [2]. 

El Señor ha provisto un medio para que obtengamos la salvación que Él preparó. Este medio es Jesucristo, Hijo de Dios quien descendió a esta tierra en forma de hombre y derramó su sangre para que por medio de ella tuviéramos el perdón de pecados [3].

La sangre de Jesús fue la firma del Señor en este pacto, fue el compromiso cumplido por parte del Señor al habernos provisto de un salvador.

Dios cumple sus promesas [4], el Señor cumplió con su parte del trato. Está preparando el cumplimiento total de su palabra, solo aguarda el tiempo establecido para ejecutar la totalidad de su contrato. Esperamos ese día glorioso cuando Él volverá por su iglesia, por su novia, por su pueblo escogido.

El Señor pronto volverá, por aquellos que hayan aceptado ese pacto de Dios con los hombres. Porque Jesús no murió por unos pocos, sino para que todo el que en Él crea tenga vida eterna. Todos somos alcanzados por Su sacrificio, pero es necesario que cumplamos con nuestra parte para que su sacrificio tenga sentido en nuestra vida.

2) El compromiso humano

La palabra de Dios dice en el libro de Eclesiastés que si hacemos promesa al Señor no tardemos en cumplirla [5]. Dios ha hablado de sus compromisos con pueblos, con personas, y los ha cumplido todos. Los seres humanos por otro lado algunos hemos cumplido y otras veces no. Pero si ofrecemos algo al Señor debemos cumplir con lo que prometimos.

Dios ha cumplido con darnos a un salvador, una puerta de acceso al Dios Todopoderoso, por medio de quien podemos tener redención. La palabra de Dios se ha cumplido y se sigue cumpliendo hasta que la totalidad de ella sea una realidad [6]. Porque hay profecías en ella que pronto sucederán. Dios cumple su palabra, de eso no podemos tener la menor duda.

Pero Dios quiere que actuemos, Él hizo Su parte y es necesario que nosotros cumplamos con nuestra parte. Lo que el Señor pide es que nos arrepintamos de todo corazón [7]. Que creamos en nuestro Señor Jesucristo y que le confesemos con nuestra boca. Así lo declara su palabra en Romanos 10:10 cuando nos dice:  «Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación..» 

Pero no se reduce a un acto y regresar al estado de vida sin Dios. Debemos tener fe, debemos confesar con nuestra boca, pero obedecer la palabra del Señor el resto de nuestra vida. Jesús cuando libró a una mujer pecadora de ser apedreada le dijo, que sus pecados le eran perdonados, pero que no pecara más. Esa es nuestra parte, el obedecer a Dios en todas las cosas.

3) Consecuencias de rechazar a Dios (Isaías 30:12-15)

El Señor es claro en su palabra cuando nos dice que la paga del pecado es la muerte. Tenemos un regalo maravilloso dado por el Señor, pues Él no tenía la obligación de hacerlo, sino que por Su eterno amor y gran misericordia decidió hacerlo para nosotros. Porque nos ama con amor eterno, porque Él nos ha buscado y no nosotros a Él.

El Señor no quiere que nadie se pierda [8]. Su bondad abarca los múltiples consejos que nos da para que le escuchemos y entremos en razón. Dios nos aconseja para que aceptemos ese trato que nos hace, nos da sabiduría para que comprendamos que si no aceptamos a nuestro Salvador estaremos perdidos. 

Pero muchos son los que no vienen y reconocen a Jesucristo como salvador, muchos son los que le rechazan pensando que tienen otra opción de vida. El enemigo ha cegado al mundo haciéndoles creer que hay una tercera vía.

Pero la verdad es que hay un compromiso por parte del Señor que ha sido cumplido y debemos cumplir con nuestra parte para poder obtener lo que Dios ha prometido darnos.

Así de simple, si rechazamos el sacrificio de Cristo en la cruz no hay más sacrificios que puedan salvarnos [9]. Estaremos condenados por la eternidad si rechazamos el regalo de la salvación que Dios ha provisto para nuestra alma. La muerte será una realidad si tenemos en poco el sacrificio hecho por Cristo en la cruz del Calvario.

4) Consecuencias de aceptar a Dios (Santiago 4:8)

El pueblo de Israel leía la ley delante de todos, estos tenía dos opciones, el aceptar cada palabra o el rechazarla. Si la aceptaban debían cumplir con ella a cabalidad, si la rechazaban Dios se apartaba de ellos pues no puede tener relación con el pecado. Nos encontramos con Josué, sucesor de Moisés, diciéndoles que ellos podían escoger servir a Dios o no, pero él y su casa servirían al Dios vivo [10]. 

Así como el pueblo de Israel a una recogían el servir a Dios, así debemos tener la completa convicción de servir a Dios con toda nuestra vida [11]. Cuando ellos eran fieles a Dios, el Señor peleaba sus batallas, derrotaron a gigantes, derrotaron a pueblos numerosos, conquistaban la tierra, porque Dios estaba con ellos. Cuando aceptamos el acercarnos a Dios, Él se acerca a nosotros. 

La consecuencia entonces al aceptar a Dios es tener el perdón de nuestros pecados y la posibilidad de estar cerca del Señor [12]. Cuando Dios se acerca a nosotros todo cambia. Porque ya no podemos ser los mismos cuando tenemos al Dios Todopoderoso de nuestro lado. Dios hace que todas las cosas tengan otro sentido, ahora podemos estar felices en cualquier circunstancia, porque Dios está con nosotros.

Con Dios nos espera la victoria, la salud, la prosperidad, la alegría, la paz, todo lo bueno está con Dios. Él ha prometido que estará con nosotros todos los días de nuestra vida [13]. Si es promesa de Dios es verdad. Debemos cumplir con nuestra parte, ser fieles al Señor y Él cumple su parte de darnos la salvación eterna y sus múltiples bendiciones. 

5) El consejo de Dios (Proverbios 19:21)

Dios no quiere que nadie se pierda, sino que todos nos arrepintamos y le busquemos con todo nuestro corazón [14]. Él espera pacientemente a que reconozcamos que sin Él estamos perdidos y que le necesitamos. Dios nos aconseja en su palabra para que hagamos lo que es correcto.

Si el Señor no ha regresado por su iglesia es porque aún tiene misericordia de los que no se han convertido de sus malos caminos. El Señor no quiere que haya personas que no sepan lo que es la gloria de su poder. Porque un día todos verán que Él es Dios, un día toda rodilla se doblará ante la grandeza de su poder [15].

El Señor es como un padre bueno, que quiere lo mejor para sus hijos. Así está atento a nuestras oraciones. Como padre bueno quiere que todos regresemos a su regazo, que no nos perdamos, porque sólo en Él estaremos seguros.

En ningún otro podemos encontrar salvación [16], porque solo Cristo murió por nosotros y derramó su sangre sin pecado para que por medio de ella fuéramos perdonados.

Así que es bueno el arrepentirnos, es bueno el reconocer a Dios como nuestro salvador, es bueno humillarnos ante su presencia y dedicarle toda nuestra vida para servirle y obedecer en todas las cosas. Aunque el mundo nos rechace por eso, pero es mejor obedecer a Dios que a los hombres [17]. Es mejor escuchar el consejo de Dios porque este consejo nos lleva a la verdad.

Para concluir

El Señor ha hecho su promesa de que si confesamos y creemos en nuestro corazón seremos salvos. Escuchemos el consejo del Señor, cumplamos con nuestra parte siendo fieles en todas las cosas a Dios y Él nos dará un día la vida eterna.

El cumplir con nuestra parte significa que nos consagraremos al Señor y no pecaremos más, sino que solo a Dios serviremos. Mantener la fe a pesar de todos los ataques del maligno, a pesar de que el mundo nos rechace, en toda circunstancia de la vida, esa es nuestra parte. También implica predicar este mensaje a todo el mundo, para que muchos más vengan a los pies del Señor y puedan también conocer la verdad. 

Este es el tiempo de regresar a ese pacto de Dios, es tiempo de poner por obra su palabra y reconocer que solo hay un salvador y le necesitamos para acercarnos a Dios. Es tiempo de ser fieles, porque el Señor vendrá a darnos lo que ha prometido. Pronto le veremos, esforcemos nuestros pies para caminar en Su santidad.

[1] Romanos 6:23
[2] Efesios 2:4-5
[3] Juan 3:16
[4] Números 23:19
[5] Eclesiastés 5:4
[6] Mateo 24:35; Marcos 13:31; Lucas 21:33
[7] Mateo 9:13; 1 Juan 1:9
[8] Mateo 18:11-14
[9] Hebreos 10:26
[10] Josué 24:15
[11] 1 Corintios 15:58
[12] Hebreos 4:16
[13] Mateo 28:20
[14] 2 Pedro 3:9
[15] Filipenses 2:10-11
[16] Hechos 4:12
[17] Hechos 5:29

© José R. Hernández. Todos los derechos reservados.

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2 comentarios

  1. Lo estoy pasando muy mal en el sitio donde me encuentro solo quieren que trabaje y no me gusta y ponen muy mala comida siempre y todos queremos salir de aquí a una mini residencia donde se pueda en Madrid

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