Tiempos difíciles

Hijos de Dios en tiempos difíciles

Como hijos de Dios, todos los días nos enfrentamos a un sistema mundano que quiere atraparnos y hacernos esclavos. Es un sistema corrupto y torcido inclinado a lo malo. El sistema mundano es un sistema completamente opuesto a la palabra de Dios. El sistema mundano es algo que va en contra de todo propósito de Dios para el hombre.

Cada día de nuestra vida debemos estar completamente convencidos que ganaremos la batalla. Nuestro enemigo, el diablo, fue vencido por el Señor [4]. Así que legalmente el diablo está vencido. Pero ilegalmente anda buscando a quien engañar y destruir [5]. Así que yo te digo en el día de hoy: asegúrate de que no sea a ti. Dile a la persona que tienes a tu lado: cuidado.

II. ¿Qué tenemos que hacer en estos tiempos difíciles?

Debemos armarnos con la palabra de Dios en el conocimiento de quienes somos en el Señor [6]. Satanás anda como león rugiente, para devorar a quienes no conocen su posición en Cristo, o en su relación con Dios.

Pero nosotros conocemos nuestra identidad y para que fuimos llamados. Recordemos siempre lo que nos dice la palabra en Jeremías 51:20 cuando leemos: «Martillo me sois, y armas de guerra; y por medio de ti quebrantaré naciones, y por medio de ti destruiré reinos.» Dile a la persona que tienes a tu lado: eres un arma poderosa para el Señor.

Pero hermanos, decir que somos hijos de Dios no es suficiente para combatir estos momentos oscuros. Para vencer tenemos que caminar en la autoridad que nos fue dada por nuestro Señor Jesucristo [7].

Hermanos debemos salir de este momento tan peligroso y hostil con gozo y buenas noticias, tal como lo hizo Cristo. Cuando hacemos esto, al diablo no le quedara más remedio que apartarse de los creyentes que tienen convicción de quiénes son en Cristo. Nunca nos olvidemos que somos su especial tesoro, reyes y sacerdotes; la sal del mundo. Tenemos un llamado eterno y poderoso.

Hoy en día vivimos aislados debido a la pandemia, así que es muy importante que aprendamos a combatir el aislamiento. En otras palabras, una cosa es estar separado físicamente, y otra cosa es aislado espiritualmente desenfocado del propósito de Dios.

La biblia dice que una sola persona es débil y puede ser derrotada. Pero dos pueden defenderse, y si tres unen sus fuerzas ya no será fácil vencerlas [8].

III. Solo eres débil (Eclesiastés 4:10)

El enemigo buscará aislarte porque así eres débil de sus maquinaciones. Hoy más que nunca debemos seguir unidos con nuestros hermanos en comunión buscando de Dios.

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