¿Han cesado los dones milagrosos?

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Predicas Cristianas Predica de Hoy: ¿Han cesado los dones milagrosos?

Predicas Cristianas Lectura Bíblica: 1 Corintios 12:1-11

Introducción

La enseñanza tradicional de la iglesia ha sido durante muchos siglos que los dones milagrosos como sanidad, profecía y lenguas cesaron después de unas pocas décadas de existencia de la iglesia. Esta enseñanza no ha sido apenas discutida hasta los tiempos modernos.

Todas aquellas doctrinas que no tengan una presencia asentada en la historia de la iglesia son sospechosas de ser falsas o heréticas.

En la Biblia se registra que tales dones eran ejercidos por los apóstoles (Hechos 2:43 y 5:12) o por un puñado de estrechos colaboradores a quienes se les delegaba poder para hacer milagros.

Edward Irving en el siglo XIX cuestionó esta doctrina asentada, y comenzó a enseñar sobre la continuidad de los dones espirituales. En su iglesia se hablaba en lenguas extrañas y se pronunciaban profecías. También se creía en la continuidad de oficios eclesiásticos como profeta o apóstol.

Al llegar el siglo XX un grupo de personas toma ideas de Irving y dan un paso más allá. Tras presentarse extraños sucesos en un local de la calle Azusa de Los Ángeles en 1906, nace el movimiento pentecostal.

Los dones milagrosos y Los frutos del movimiento pentecostal

Los frutos del movimiento pentecostal y carismáticos en el evangelio de hoy, son altamente nocivos, esa es otra razón por la que debemos desconfiar mucho de la doctrina continuacioncita de los dones espirituales.

Podría entenderse que las lenguas y otros dones milagrosos actuaron como el empuje dado a un cohete que se dirige al espacio. En el cohete la fase de propulsión dura apenas unos minutos, de forma que una vez fuera de la atmósfera, la nave puede viajar impulsada por la inercia durante largos períodos de tiempo.

Lo que dice la Biblia

La Biblia dice que los milagros eran obrados por las manos de los apóstoles (Hechos 2:43 y 5:12). Solamente a sus ayudantes próximos se les delegaba autoridad para realizar milagros.

1 Corintios 13:11 dice: «Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; mas cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño.» En este pasaje se habla de inmadurez espiritual en cuanto al conocimiento de la escritura, en Hebreos 5:13 se repite la idea. Debemos entender que el ejercicio de estos dones era el medio de llegar a lo perfecto.

Parece entenderse del texto que la profecía, las lenguas y la ciencia están todas ligadas y su presencia sólo tiene sentido cuando la escritura está incompleta. En esta interpretación, a mi juicio la más probable, lo perfecto sería el canon de la escritura completo.

Los apóstoles no son más que los profetas del nuevo pacto.

Sus atribuciones aparte de predicar la palabra de Dios y de realizar señales y milagros, eran escribir libros inspirados por Dios que sirvieran como enseñanza para el pueblo, igual que en el antiguo testamento.

El propósito de las señales era mostrar al pueblo que Dios estaba con el siervo o profeta que transmitía un mensaje a fin de avalar su mensaje (Marcos 16:20) y que este fuera tenido como legítimo y digno de ser escuchado.

El don de profecía

Mediante este don, Dios hablaba a los hombres y les permitía escribir libros inspirados por Dios, así como enseñar acerca de eventos futuros que debían suceder.

Existen largos silencios de parte de Dios. Por ejemplo, durante 400 años no se levantó profeta en Israel desde Malaquías hasta Juan el Bautista, este es el llamado período Inter testamentario. Así que la idea de que Dios deja de manifestarse a los hombres mediante profecía tiene respaldo bíblico e histórico. No debería sorprendernos que nuevamente durante la mayor parte de historia de la iglesia las profecías hayan dejado de producirse nuevamente.

La afirmación de que el don de profecía aún esté vigente equivale a decir que la escritura está incompleta y es imperfecta, y que por tanto requiere de nuevos añadidos. Los cristianos de la reforma se rebelaron contra la autoridad papal por añadir nuevas doctrinas y enseñanzas que no tenían nada que ver con la Biblia. Los profetas carismáticos actúan igual, generando falsas enseñanzas y confusión que nos apartan cada vez más de Dios.

Falsos profetas

Todos admitimos que existen un montón de falsos profetas, en este contexto de abundante mentira por todas partes. ¿Por qué Dios entraría en este juego? Al final todo esto es una guerra confusa y Dios no es el autor de la confusión (1a Corintios 14:33). En cuanto a profecías de eventos futuros, unas se cumplen y otras no.

John Owen, el teólogo puritano, afirmó atinadamente: «Si las revelaciones privadas concuerdan con la Escritura, no son necesarias, y si no concuerdan, entonces son falsas”. Finalmente, todo esto nos lleva a pensar que en el evangelio de hoy en día la profecía está fuera de todo lugar.

La respuesta es que Satanás es un ser dual: un ser que se presenta como luminoso y benéfico (Lucifer) y como un ser de tinieblas, lo que verdaderamente es. Ambas profecías las verdaderas y las falsas son obra de Satanás y ambas sirven para destruir. Es el mismo veneno servido en dos presentaciones diferentes.

El don de sanidad

Ni siquiera los apóstoles podían ejercer semejantes dones en todo momento. Un examen cuidadoso de la escritura sugiere que al final del ministerio del apóstol Pablo, tal don estaba en decadencia o había cesado porque no hay referencias a él en sus últimos escritos. Así pues, Pablo el gran apóstol de Jesucristo, con dones de sanidad indudables, al final de su ministerio era incapaz de sanarse a sí mismo, sanar a Timoteo, Trófimo o Epafrodito.

Los sanadores modernos en las iglesias, no sanan a todo el mundo. Al observar las actividades de estas personas nos damos cuenta claramente que no pueden sanar a todos los que se acercan a ellos. Sin embargo, tanto en el caso de Jesús (Mat. 12:15) como en el caso de los apóstoles (Hechos 5:16) la escritura dice que «sanaban a todo el mundo».

Estos milagros modernos obrados por pastores ungidos parecen claramente de segundo nivel, si los comparamos a las maravillas obradas por Jesucristo y los apóstoles hace 2000 años. Estos últimos obraban sanidades completas e inmediatas.

El oficio de apóstol

Muchos afirman en la vigencia del apostolado. El apóstol es redefinido como un pastor de pastores o como un misionero con capacidad de fundar iglesias. El apóstol moderno es una especie de superhéroe de la iglesia con grandes superpoderes que no poseen el resto de cristianos mortales. Viene a ser como un pastor con esteroides. Pero debemos recordar que todas las películas de superhéroes son ficción, y no tienen nada que ver con la realidad.

Según la Biblia, no todos eran aptos para ejercer este oficio. Los candidatos debían:

  • Haber sido escogidos personalmente por Jesucristo (Hechos 26:16-17)
  • Haber conocido a Jesús personalmente y ser testigo de su resurrección (Hechos 1:21-22)

Ambos requisitos son cumplidos por Pablo, aunque de una forma bastante inusual. Pablo vio a Jesucristo resucitado, aunque tiempo después de los demás apóstoles, y recibió la enseñanza del Señor en Arabia durante tres años, tiempo idéntico que el de los demás apóstoles. También fue comisionado por Jesucristo para extender el evangelio a los gentiles.

Características de un apóstol bíblico:

  • Eran todos judíos
  • Realizaban señales y milagros
  • Predicaban la palabra y enseñaban al pueblo (2 Corintios 12:12). Las señales no eran más que una llamada de atención al pueblo y un sello de autoridad que procedía de Dios mismo en todo lo que decían y hacían
  • Estuvieron dispuestos a dar su vida por el evangelio. Tuvieron vidas muy penosas y muertes violentas (Hebreos 11:36-38)
  • Fueron solamente doce (Apocalipsis 21:14), es decir los doce discípulos elegidos personalmente por el Señor Jesucristo, exceptuando Judas y añadiendo a Pablo. Por tanto no existen, ni pueden existir apóstoles modernos, tal cosa es una enorme mentira
  • Fidelidad a la enseñanza del evangelio (Gálatas 1:8)
  • Eficaces predicadores del evangelio (1 Corintios 9:2)
  • Conducta piadosa y pasión por el evangelio (2 Corintios 6:4)

El don de lenguas

Hablar en lenguas era una señal específica para los judíos (1 Corintios 14:22), estaba relacionada con el cumplimiento de la profecía de Isaías 28:11. La profecía decía que Dios iba a hablar a este pueblo (los judíos) por boca de tartamudos (en sentido figurado mediante idiomas extranjeros) y que aun así no iban a creer. Las lenguas era por tanto, una advertencia de juicio, que algunos creen que se cumplió en el 70 d.c. con la destrucción del templo de Jerusalén.

Las lenguas habladas en pentecostés, eran idiomas humanos y otro de sus propósitos era servir como vehículo para la predicación del evangelio entre los gentiles.

El rechazo de Cristo por parte de los judíos fue lo que provocó la salvación de los gentiles y de esta forma los judíos fueron provocados a celos (Romanos 11:11). La predicación de la palabra de Dios en otras lenguas es una provocación y una afrenta para los judíos, que se sienten despechados porque el Dios de Israel ya no es exclusivo del pueblo hebreo.

Las lenguas se podrían entender como el coqueteo de Dios con otro pueblo en presencia de la primera esposa (Israel). Si bien Israel ha sido infiel y fornicaria, al final de los tiempos volverá con su amado, y como dice la escritura: «todo Israel será salvo» (Romanos 11:26).

Las lenguas de hoy

Las lenguas que hoy en día son proferidas en las iglesias apóstatas de hoy en día, no reúnen los criterios bíblicos:

  • No son idiomas existentes la mayoría de las veces, sino sonidos sin ningún sentido ni utilidad práctica.
  • Cuando son idiomas existentes nadie los entiende e igualmente resultan inútiles
  • Nunca hay intérpretes para tales lenguas
  • Se llevan a cabo sin presencia alguna de judíos.
  • No sirven en absoluto para la predicación del evangelio. Los pentecostales nunca han podido usar sus lenguas para predicar el evangelio a nadie.

Al diablo siempre le han fascinado lenguas extrañas, que nadie puede entender. Por ejemplo, la iglesia católica ha usado durante siglos el latín, un idioma muerto que pocos entendían, y se ha opuesto con vehemencia contra la traducción de la escritura a los idiomas vernáculos.

También en el islam, una religión extendida por múltiples naciones en todo el mundo, es imposible rezar a Alá sin el uso del idioma árabe, una lengua que no es entendida por muchos de los fieles de esta religión.

En los casos de personas poseídas es habitual que la víctima hable en idiomas extraños o lenguas muertas.

En el evangelio de hoy en día muchos atribuyen propiedades mágicas a las lenguas glosolálicas, incluso con poder de espantar demonios. Todo esto es superstición.

Lo que NO dice la Biblia

La Biblia no da instrucciones para elegir profetas, apóstoles o sanadores en la iglesia. Si en cambio, existen numerosas ordenanzas y recomendaciones que instruyen como debían ser los diáconos o los pastores. Dios ha provisto un manual para cómo debía de constituirse y funcionar la iglesia, dejando ausente aquí los oficios de profeta, apóstol y sanador.

La razón más probable de todo esto es que tales oficios no iban a continuar, ni iban a ser necesarios.

La falta de referencias a dones milagrosos en los libros más tardíos del nuevo testamento, nos llevan a pensar que tales dones habían cesado ya por entonces, o bien estaban declinando.

Las referencias históricas

Parece observarse una disminución de milagros en la iglesia a partir del siglo II en adelante, incluso antes. Nadie interpreta lenguas. La mayor parte de cristianos durante la historia de la iglesia, incluidos todos los líderes de la reforma, creyeron que aquellos dones habían cesado.

Juan Crisóstomo

Juan Crisóstomo (S. IV d.c.) habla como si la actividad de los dones espirituales fuera asunto de épocas pasadas:

“Todo este lugar es muy oscuro,  pero la oscuridad es producida por nuestra ignorancia de los hechos a los que se hace referencia y a su cesación, siendo que como tales solían ocurrir, pero ahora ya no tienen lugar. ¿y por qué no ocurren ahora? Porque, mirad ahora, la causa de la oscuridad también ha producido en nosotros otra pregunta: esto es, ¿por qué ocurrieron entonces, y ahora no lo hacen más?… Bien, ¿qué fue lo que pasó entonces? Quien quiera que era bautizado hablaba inmediatamente en lenguas y no solo con lenguas, sino que muchos también profetizaban, y algunos hacían muchas obras maravillosas… pero más abundante que ninguna otra cosa era el don de lenguas entre ellos.” Juan Crisóstomo, Homilía sobre las Epístolas de Pablo a los Corintios, Homilía 19.1

También las grandes confesiones cristianas surgidas tras la reforma como la de Westminster enseñaban que tales dones eran algo de épocas antiguas y habían cesado al cerrarse el canon bíblico:

«por lo que le agradó a Dios en varios tiempos y de diversas maneras revelarse a sí mismo y declarar su voluntad a su Iglesia; y además, para conservar y propagar mejor la verdad y para el mayor consuelo y establecimiento de la Iglesia contra la corrupción de la carne, malicia de Satanás y del mundo, le agradó dejar esa revelación por escrito, por todo lo cual las Santas Escrituras son muy necesarias, y tanto más cuanto que han cesado ya los modos anteriores por los cuales Dios reveló su voluntad a su Iglesia.» Confesión de Westminster 1646.

A pesar de que hay algunas referencias históricas del lado continuacioncita, las cesacionista pesan más y son más numerosas.

¿Es posible que los dones hayan cesado sólo temporalmente?

El contexto de últimos tiempos de la profecía de Joel en Hechos 2:17-21 y los dos testigos de Apocalipsis 11 que realizan grandes señales, podrían llevarnos a pensar que los dones no habrían cesado de forma permanente, sino temporal.

De igual forma que durante el período Inter testamentario no hubo profecía y los judíos podrían haber pensado que la profecía había cesado, cuando el cese sólo fue de forma temporal; tal vez, en el futuro estos dones se reactiven, pero sigue siendo esto bastante dudoso.

© José R. Hernández. Todos los derechos reservados.

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