Entre uno de los errores que estoy seguro muchos de nosotros, sino todos, hemos cometido durante el año que acaba de terminar, es que no hemos proclamado la palabra de Dios lo suficiente.

Una de las razones por la que muchos de nosotros no hemos proclamado la palabra de Dios con frecuencia, es porque predicar la palabra de Dios no es nada fácil.

Esto es especialmente verdad cuando la verdad de Dios va en contra de las opiniones populares, políticas de hombres, las tradiciones, y modas.

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